No saques conclusiones equivocadas al medir la rentabilidad de tu cartera

En las últimas semanas he publicado varias entradas donde explicaba cómo medir la rentabilidad de tus inversiones (Cómo-calcular-la-rentabilidad-de-tus-inversiones). No solo lo explicamos sino que además tengo compartido un excel de seguimiento de cartera y medida de rentabilidades (Excel v1 y Excel v2). En dichas entradas creo que quedó más o menos claro cómo se calculan las rentabilidades, tanto usando el método TWR como el MWR, sin embargo creo que es fácil que no se haya interiorizado bien la diferencia entre ambas rentabilidades.

Estas rentabilidades pueden ser bastante diferentes, y si te quedas solo con una de ellas (TWR o MWR) te puedes estar engañando a ti mismo. Esto es especialmente verdad cuando rotas la cartera mucho (poco aconsejable, por cierto), o si estás en la fase inicial de crear la cartera. Por el contrario, las rentabilidades TWR y MWR serán más semejantes cuando tu cartera ya tenga suficiente capital, y de esa forma las nuevas aportaciones ya no pesen mucho respecto al total.

Aunque en la primera entrada (link) te explicaba la diferencia de concepto entre TWR y MWR, quizás la mejor forma de entenderlo realmente es mediante un ejemplo real, y no un pequeño ejemplo simulado como preparé en esa entrada. Hoy vamos a visitar una web de un blog amigo dónde se presenta de forma muy clara y trasparente, su cartera y las formas de medir las rentabilidades. ¿Me acompañas? Las conclusiones creo que te sorprenderán…

Hoy nos vamos a ver la web de «Precio y Valor» (https://precioyvalor.com/). Su autor presenta muy bien su cartera y su evolución, y lo mide usando dos métodos diferentes: uno de TWR (aquí lo detalla) y otro que mide el dinero realmente ganado, es decir las plusvalías (la base del MWR).

En la web de «Precio y Valor», tenemos su cartera de acciones (https://precioyvalor.com/cartera-de-acciones). Yo voy a trabajar con los datos publicados a fecha de 31/12/2018. Me parece un muy buen caso de transparencia y de rigor en la medida de sus rentabilidades. Además me parece un ejemplo perfecto de cómo la rentabilidad TWR y la MWR pueden decir cosas totalmente distintasVer esta cartera, es el mejor ejemplo, que nos ayudará a comprender que ambas métricas deben ir juntas cuando alguien hable de su rentabilidad.

Si miramos la evolución en los últimos tres años del valor TWR de su cartera de acciones (cuya composición concreta no nos importa ahora) tenemos esta imagen en su web:

En azul clarito, vemos el TWR de  su cartera, que tiene una evolución espectacular en los primeros dos años, llegando a crecer un 140% acumulado. En el 2018 lo ha hecho peor, como los mercados en general, pero lo importante es ver que desde el inicio (feb-2016) hasta fin del periodo (31/12/2018) ha ganado un 48,33% acumulado, lo cual está bastante bien y es comparable al MSCI Europe.

Si lo miramos año a año y lo anualizamos, tal y como publica en su web, vemos lo siguiente:

Consigue un magnifico TWR del 46,13% el primer año, un increíble 60,14% en el segundo y un importante -36,6% en el tercero. En cualquier caso una ganancia TWR del 48,33% acumulado y un magnifico 14,60% anual.

Bien, es un análisis muy trabajado y completo, pero si nos quedáramos con solo este dato TWR, de que ganamos un 14,6% TAE en bolsa, pues estamos contando solo una parte de los hechos. Y al hablar de rentabilidad con solo una métrica podríamos estar obteniendo conclusiones equivocadas, especialmente en carteras de joven creación.

El TWR no tiene en cuenta cuánto dinero realmente has puesto en cada fase a lo largo de los años. Es posible que pusieses todo el dinero al principio y por tanto tu rentabilidad TWR y la MWR sean similares. Pero también es posible que el dinero lo tuvieses al principio pero que en el último año hubieses vendido parte de la cartera para hacer otra inversión fuera de bolsa. En ese caso habrás ganado mucho dinero, pues te libraste de parte de la caída de fin de 2018. Pero también es posible, que en los primeros años no aportases mucho dinero, justo cuando más subía la bolsa, y luego en el peor año estuviese invertido a tope. En ese caso el dinero que hayas ganado no será tanto.

En el caso de la cartera de «Precio y Valor» podemos ver cómo la aportación de dinero ha sido bastante progresiva:

Y como se ve es esta gráfica, las plusvalías reales (incluyendo dividendos), son prácticamente nulas en la fecha final (31/12/2018). Es decir, no se ha ganado un euro en este periodo de tres años de inversión. Tenemos finalmente una cartera que vale exactamente el mismo dinero que hemos aportado. Aquí se indica claramente, en el blog de «Precio y Valor», las ganancias en euros reales:

Podría decirse que la rentabilidad MWR es de un 0%, tanto acumulada como anualizada en ese periodo. Aquí sí estamos viendo lo que realmente ganamos invirtiendo, y por supuesto contrasta mucho con la rentabilidad hipotética TWR del 14,6% anual. ¿Te sorprende? ¿Mucha diferencia de un 14,6% anual a un 0% anual, verdad?

Con esta entrada solo quería hacer hincapié en que las rentabilidades hay que medirlas con esta doble métrica (TWR y MWR), tal y como hace nuestro compañero de «Precio y Valor». Si no lo hacemos así podemos sacar conclusiones equivocadas. Te recuerdo que conseguir este objetivo es tan fácil como usar alguna de las plantillas excel que he compartido recientemente (Excel v1 y Excel v2). O si prefieres, usando las explicaciones de «Precio y Valor» en este post.

Antes de cerrar, dar las gracias de nuevo a la transparencia en la web de «Precio y Valor», por su rigor, y por darnos permiso para hacer referencia a su trabajo. Espero que con su ayuda, y la nuestra, haya resultado ilustrativa y útil esta entrada.

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